Las aleaciones de antifricción de base estaño son materiales de estaño con cobre y antimonio como aleantes principales.
El estaño forma una matriz blanda y maleable que el cobre y antimonio ayudan a reforzar incrementando su dureza y resistencia. El cobre forma con el estaño un intermetálico de Cu6Sn5 con forma de agujas. El antimonio, en cantidades superiores al 8 % en peso, forma con el estaño un intermetálico de SbSn con forma de cuboides.
En ciertos materiales se introducen también pequeñas adiciones de otros elementos como cadmio, niquel, arsénico, plata o zinc. Estos elementos aportan unas mejores condiciones de refinamiento y un aumento de los puntos de nucleación del sistema.
Los antifricciones de base estaño tienen excelentes capacidades de carga y propiedades de deslizamiento. Son ampliamente utilizados en turbinas de vapor y gas, motores eléctricos, ventiladores y bombas. El material proporciona una excelente resistencia a la corrosión, fácil unión y menos tendencia a la segregación y la soldadura.